Siga los pasos en orden para obtener el mejor resultado.
En un recipiente hermético, combine bien la sal marina y la miel.
Si lo usa, perfore las cápsulas de vitamina E y exprima el contenido en la mezcla de sal y miel.
Revuelva los ingredientes hasta que estén distribuidos uniformemente.
Para usar, tome una pequeña cantidad del exfoliante y aplíquelo en su mano o en una manopla de baño. Masajee suavemente sobre su piel con movimientos circulares.
Enjuague bien su piel con agua para eliminar el exfoliante.
Opcional: si incorpora aceite de soja, considere agregar algunas gotas de su aceite esencial favorito para una fragancia agradable.
Siéntase libre de ajustar la proporción de sal y miel para lograr su nivel preferido de exfoliación.