Siga los pasos en orden para obtener el mejor resultado.
Comienza preparando tu mezcla de condimentos secos. En un tazón pequeño, combina bien la sal de ajo, la cebolla en polvo, el azúcar granulada, el orégano seco, la pimienta negra recién molida, la albahaca seca, las hojuelas de perejil seco, la sal de apio y la sal kosher. Mezcla bien hasta que todas las especias estén distribuidas de manera uniforme. Esta mezcla versátil se puede guardar en un recipiente hermético para usarla en el futuro, lo que facilita la preparación de aderezos posteriores.
Para preparar una nueva tanda de vinagreta italiana sabrosa, mide 1/4 de taza de vinagre de sidra de manzana, 2/3 de taza de tu aceite de sabor neutro preferido (como aceite vegetal o de canola para un sabor equilibrado) y 2 cucharadas de agua fría refrescante en un tazón o un frasco con una tapa hermética.
Ahora, añade 2 cucharadas de tu mezcla de condimentos secos recién preparada a los ingredientes líquidos. Bate enérgicamente durante unos 30 segundos o agita el frasco con energía hasta que todos los componentes estén bien emulsionados y el aderezo alcance una consistencia suave y unificada. Sirve inmediatamente sobre tus hojas verdes crujientes favoritas, ensaladas de pasta o como adobo, o guarda las sobras en el refrigerador hasta por una semana.