Siga los pasos en orden para obtener el mejor resultado.
Comience escurriendo bien el salmón enlatado, asegurándose de reservar aproximadamente 2 cucharadas del líquido.
En un tazón mediano, combine el salmón escurrido, el huevo y la cebolla finamente picada. Mezcle estos ingredientes hasta que la mezcla se vuelva algo pegajosa, lo que ayudará a que las tortitas mantengan su forma.
En un tazón pequeño aparte, bata la harina para todo uso y el polvo para hornear. Luego, agregue el líquido de salmón reservado a esta mezcla seca, creando una pasta.
Vierta la mezcla de harina y líquido de salmón en el tazón con el salmón, el huevo y la cebolla. Combine todos los ingredientes a fondo.
Incorpore gradualmente el pan rallado sazonado a la mezcla. Agregue suficiente pan rallado hasta que la mezcla alcance una consistencia que le permita formar fácilmente pequeñas tortitas.
Caliente una cantidad generosa de aceite de cocina en una sartén a fuego medio-alto.
Coloque con cuidado las tortitas de salmón en el aceite caliente, asegurándose de no sobrecargar la sartén.
Fría las tortitas de salmón hasta que estén doradas y bien cocidas, volteándolas según sea necesario para asegurar un dorado uniforme en ambos lados.
Una vez cocidas, retire las tortitas de salmón de la sartén y colóquelas en un plato forrado con toallas de papel para absorber el exceso de aceite. ¡Sirva caliente y disfrute!