Siga los pasos en orden para obtener el mejor resultado.
Comience calentando una sartén grande a fuego medio-alto. Agregue el aceite y deje que brille.
Agregue el ajo picado al aceite caliente, cocinando hasta que esté fragante, teniendo cuidado de no quemarlo.
Introduzca el pollo en rodajas finas en la sartén, seguido de la salsa de pescado, la salsa de ostras, el azúcar y la pimienta blanca. Asegúrese de que el pollo esté cubierto uniformemente con la salsa.
Aumente el fuego a alto, permitiendo que la salsa se reduzca y espese hasta obtener un glaseado delicioso. Este proceso debería tardar unos minutos, revolviendo con frecuencia.
Si la salsa permanece demasiado líquida, agregue gradualmente la mezcla de maicena mientras revuelve continuamente hasta lograr la consistencia deseada.
Incorpore los anacardos tostados a la sartén, asegurándose de que estén bien mezclados con el pollo y la salsa.
Transfiera la mezcla de pollo con anacardos a un plato para servir.
Adorne generosamente con cebolla verde picada y pimiento rojo en rodajas para una presentación vibrante y un sabor añadido.
Sirva inmediatamente con arroz jazmín esponjoso para una comida completa y satisfactoria.