Siga los pasos en orden para obtener el mejor resultado.
En un tazón para mezclar, combine bien la harina, el condimento cajún, la pimienta de cayena, la cebolla en polvo, el ajo en polvo y el comino.
Pase cada alita de pollo por la mezcla de harina, asegurándose de que quede completamente cubierta.
Caliente el aceite vegetal para freír. Fría las alitas en lotes de 10-12, manteniendo la temperatura del aceite, durante aproximadamente 13 minutos. Las alitas deben estar crujientes por fuera y bien cocidas por dentro.
Derrita la mantequilla en el microondas o en la estufa.
En un tazón grande o bandeja de aluminio, mezcle la salsa picante y la mantequilla derretida hasta que estén bien combinadas. Incorpore el aderezo de queso azul, revolviendo hasta que la salsa adquiera un tono naranja cremoso y uniforme.
Una vez que todas las alitas estén fritas, agréguelas a la salsa y revuelva para cubrirlas uniformemente.
Sirva inmediatamente mientras estén calientes. Decore con queso azul adicional y palitos de apio, si lo desea.